29 de septiembre de 2011

Tontuna consagrada.

Hay una iglesia en el arranque de la calle Atocha, en cuya nave central, pegadas en algunas de sus columnas, pueden encontrarse media docena de cuartillas en las que se ruega que no se utilice el teléfono móvil dentro de la misma; y se añade: “Para hablar con Dios no es necesario”.
Un humorismo como éste, es prueba, como muchos (tontos sospechosos) insisten en afirmar, de que la iglesia cada vez está más abierta al lenguaje y tono contemporáneos. Podría ser… Si se tiene en cuenta que Rouco Varela cada vez que interviene llama al sonrojo y a la risa, quizá la comicidad sea la nueva estrategia eclesiástica de acercamiento al pueblo. ¡Que Groucho Marx nos pille confesados!

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